Un poco

sobre mí

Sandra Oval. Psicóloga, fotógrafa y viajera

Intentar definirme en un par de palabras no solo me parece imposible sino que además considero que es absolutamente injusto. Somos seres multidimensionales, profundos y llenos de experiencias vivas, cambios, evolución, así que supongo que soy muchas mujeres distintas dentro de un cuerpo al que, a pesar de los años y del paso inexorable del tiempo, empiezo a sentir como mi propio hogar.

En búsqueda permanente de entender al ser humano, me he formado en muchas disciplinas a lo largo de mi carrera, siempre ávida de aprender y de tener respuestas a mis muchas preguntas. Sí, supongo que desde niña siempre fui de hacerme muchas preguntas y quizás por esa razón también me costó mucho posicionarme firmemente sobre algo al vivir siempre cuestionándolo todo.

Estudié Psicología en La Universidad de La Laguna pero no me identifico con la psicología tradicional. Tras casi 25 años de profesión, me interesa más conocer cómo nos expresamos desde el alma, cómo nuestro inconsciente condiciona nuestros elecciones y cómo la razón de ello se encuentra,  casi siempre, en lo que es menos perceptible a los ojos.  

Ya entrada en la madurez y tras uno de esos revolcones inesperados con los que te sorprende la vida y que te cambia por completo el orden de prioridades, descubrí la fotografía de viajes y todo un mundo de posibilidades que abrieron mi mente como un paracaídas de colores. Siempre me sorprende la capacidad que tenemos los seres humanos de engañarnos a nosotros mismos disfrazando los proyectos de los demás de iniciativa propia, con el único fin de ser aceptados o simplemente para que no nos dejen de querer, aunque ese disfraz en realidad solo  sea una renuncia.

He descubierto viajando, la cara más auténtica de países de cuatro continentes. Contar a través de la fotografía las historias que me voy encontrando, significa para mi la posibilidad de dar luz a lo que permanece en la oscuridad de la conciencia, a aquello que no queremos mirar porque preferimos vivir ignorando que existe. Viajar ha sido para mi un despertar absoluto, perderme para encontrarme ha sido una de las mejores decisiones de mi vida. 

Actualmente organizo viajes de inmersión cultural a través de EL FARO EXPERIENCIAS FOTOGRÁFICAS, mi proyecto personal de fotografía, que nace de la profunda inquietud de abrir los ojos al mundo, fusionando la pasión por la fotografía de viajes y documental, con la necesidad latente de implicación en proyectos humanitarios locales, esos que te acercan a una realidad sin ambages y contribuyen a hacer de este planeta un lugar mejor para vivir.  Con esta ilusión, organizo viajes fotográficos para grupos reducidos de viajeros que quieran conocer la cara más auténtica del mundo y que contempla, allá donde vamos, un programa de colaboración solidaria con proyectos locales en el destino.

Al mismo tiempo y para continuar con mi vocación terapéutica, recorro España con mi taller psicoterapéutico VOCES DE SAL, donde la fotografía juega un papel muy importante a nivel psicológico, reforzando la autoestima personal y afianzando la autoaceptación, además de valernos de esta herramienta artística para dar voz a las mujeres.