Quédate con quien te lo ponga fácil, con quien te diga lo que piensa sin andarse con rodeos, con el valiente que venga con todo, sin remilgos, ni recovecos, ni excusas. Quédate con quien desnude sus sentimientos y se quede con el culo al aire, sin disfraces ni abalorios, con quien te abra de par en par su corazón, te invite a entrar y te diga a la cara “quiero que te quedes”…

Quédate con quien que te robe los besos y el pudor, con quien que se atreva a doblegar tus dudas y hacer con ellas un ovillo con los que coserte un pijama de besos. Quédate con quien te envuelva la alegría de su risa en papel de regalo y te la deje junto al café cada mañana del año. Quédate con quien se beba a grandes tragos tu desparpajo y cocine a fuego lento la confianza infinita con la que abrigarte los miedos.

Quédate con quien no pida explicaciones a tus días grises y te ofrezca sin hacer preguntas, refugio bajo el paraguas de su silencio cómplice.
Quédate con quien pise los charcos contigo y se llene de barro la ropa y se quede a comerte la boca bajo un intenso aguacero. Quédate con quien pueda ver tu voz y tu alma, con quien te muerda las ansias y te arranque de una sola vez la ropa y los prejuicios.
Quédate con quien te lo ponga fácil. Con quien puedas de verdad ser tú. Con quien encienda la luz y te agarre de la mano. Quédate con quien no se amilane por los embates del mar y mantenga el rumbo firme hacia el horizonte infinito…y ya no te suelte jamás…